
Las Profesionales.
Se esmeran en dar el mejor servicio, les interesa que uno la pase bien. No están pendientes del reloj, apagan el celular, cumplen todo lo que ofrecen. Estar con ellas es garantía ya que siempre están dispuestas darte placer y cumplir tus fantasías
No siempre son las más bonitas y por lo regular sus tarifas están en los parámetros de mercado. Son mujeres maduras emocionalmente aun siendo jóvenes, saben bien su negocio y lo ejecutan como profesionales.
Las Auténticas.
Son mujeres que disfrutan sincéramente del sexo, transmiten su gozo y lo comparten con quien estén en ese momento. Estar con ellas es una gran experiencia, pues cada encuentro es como estar con tu amante, lo que resulta confuso y adictivo a la vez. Su naturaleza caliente las lleva a ser promiscuas, lo hacen con quien sea a cualquier hora. Un día se dan cuenta que pueden cobrar por hacer lo que les gusta y es cuando se vuelven sexoservidoras.
En el camino me he encontrado muchos casos en los que su madurez emocional deja mucho que desear, con frecuencia están enredadas en líos de relaciones destructivas y o drogas. No suelen ser buenas administradores, por lo que el dinero no les rinde. Sin duda son auténticas putas, en la mayor y mejor extensión de la palabra.
Las Tragamonedas.
Son dispositivos mecánicos para eyacular con aroma, textura e imágenes pseudoeróticas. Se usan frecuentemente como alternativa a la masturbación; solo tienes que insertar unas monedas y el trabajo está hecho. Por la cuota básica abren las piernas por unos cuantos minutos, siempre están apurándote ya sea con palabras con su actitud indiferente y fría. Mientras más pequeño lo tengas y más rápido termines es mejor.
No siempre son las más económicas, las puedes encontrar en la calle, en casas de masajes o en páginas de internet.
Las "Divas"
Su estrategia de mercado se orienta a clientes que se interesan primordialmente en la imagen. Saben bien como jugar con las fantasías masculinas y sacar provecho ($$) de ellas. Tienen un alto concepto de sí mismas, pero saben sus limitaciones; pagan grandes sumas por fotos retocadas, algunas son capaces de operarse, inventan cualquier cosa para enganchar a sus clientes.
En cuanto al servicio, es un asunto secundario o simplemente no cuenta. Aunque regularmente tiene las tarifas más altas, no necesariamente son las más bonitas, ni las mejores en la cama. En pocas palabras son Tragamonedas muy caras.