Una fantasía común es estar en la cama con dos chicas al mismo tiempo. La primera pregunta que me surge es ¿cómo voy a complacerlas? De por sí atender a una como es debido es una tarea bastante demandante, dos parece, si no imposible, al menos bastante difícil, al menos para mí, que no tengo energía ilimitada. Cuando el trío es contratado, complacerlas pasa a segundo término, pues el foco de atención es uno y el reto consiste en maximizar el beneficio que se obtiene de esta experiencia.
La mayoría de las veces, el servicio se ofrece como “lesbian show”, y presume que las chicas van a tener sexo entre ellas para deleite y excitación del espectador, quien poco a poco se integra para completar el trío. En mi experiencia esto no sucede frecuentemente, pues las chicas por lo regular no se besan ni se acarician como uno esperaría, la mayoría de las veces ni se tocan; esto es algo que a mí no me interesa particularmente pues prefiero que concentren toda su atención en mi persona.
Mi primer trío se lo debo a la famosa Gipsy Girl, que estuvo ofreciendo este servicio con su amiga Valentina, quien dicho sea de paso, merece una mención aparte, pues es una niña fuera de serie, lástima que se retiró prematuramente. Entrando en materia, les platico como fue: desde que las chicas llegaron a la habitación me llenaron de besos y abrazos, ya encueraditos los tres, me abrazaron entre las dos y me llenaron de besos y caricias, yo trataba de corresponderles lo mejor que podía, pero me faltaban manos y bocas…
Después de juguetear un rato, se apropiaron del micrófono y procedieron a interpretar un maravilloso dueto; la sensación de tener dos bocas y dos lenguas atendiendo mi miembro es insuperable y esta parejita tiene un talento sobresaliente para estos menesteres; mientras una se aplicaba en la parte superior, la otra lo hacía por debajo, luego invertían posiciones, resultándome muy difícil no terminar ante tanta excitación. En algún momento nos las arreglamos para practicar la posición número 103.5, en la que yo probaba las dulces mieles de la vagina de Vale y ella tenía su boca completamente llena con mi miembro, mientras GG recorría su lengua con maestría en mi escroto, testículos y áreas circundantes…
Luego me tocó a mí corresponderles, comenzamos con ambas sobre mí: GG se clavó completamente en mi pene mientras Vale se hincó abriendo las piernas sobre mi pecho, ofreciéndome de nuevo su dulce vaginita, que seguí saboreando con gusto. Después de un rato, pusimos toda la atención en Valentina, mientras yo la penetraba, GG la besaba en la boca; lo hicimos en varias posiciones y a todas respondió muy excitada, era evidente que lo estaba gozando en serio; hubo un momento en que GG se preocupó por los gritos de Vale cuando la poseí por detrás… hasta que confirmó que los gritos eran de placer. Terminé estando Vale tirada boca abajo y yo sobre ella, así estuvimos un rato hasta recuperar el aliento.
Tuve la oportunidad de estar con ellas en dos ocasiones, a la fecha recuerdo cada detalle y no puedo evitar excitarme… sin duda no pude tener mejor inicio en el arte de los tríos, no puedo dejar de comparar otras parejas con este cachondo par.
Después de probar las delicias de esta experiencia, me di a la tarea de repetirlo con otras chicas, buscando variedad y economía. En una ocasión encontré un anuncio en el periódico que describía chicas muy hermosas , llamé y solicité que me mandaran a dos con determinadas características; para mi sorpresa no llegaron juntas, la primera que llegó no correspondía a la descripción -aquí hago unas pausa para comentar que a partir de esta ocasión comencé a descifrar el contenido de los anuncios del periódico, para saber cuando se trata de agencias que te engañan descaradamente, y cuando son anuncios creíbles con alguna posibilidad de éxito- a pesar de que la chica no cumplía remotamente mis expectativas, esperé a que llegara su compañera.
Una vez que llegó, les pedí que se fueran, ya que no eran lo que yo esperaba, pero sin que la primera lo notara le pedí a la segunda chica que me diera su número de celular; no acababan de cerrar la puerta cuando le llamé y le dije que ella sí me gustó y que se regresara a la habitación. En seguida le marqué a otra chica del periódico para que se nos integrara, me acuerdo que se decía acapulqueña, le dije por teléfono de qué se trataba y accedió sin titubear. A los pocos minutos llegó la tercera chica que resultó ser bastante guapa y aplicada (creo que debo decir que estaba bien buena); la rutina ya la conocen: besos, apapachos, sexo oral a dúo, penetración a las dos, etc. Excelente!
Al final las cosas resultaron mejor que si las hubiera planeado, este trío improvisado resultó más que satisfactorio, lo malo es que nunca las volví a ver, por eso desde entonces llevo un registro exhaustivo de todas las chicas con las que he estado, ya sea para repetir, ó para no volverlas a contratar.
Ya perdí la cuenta de cuantos tríos he experimentado y no dejan de gustarme. Aunque no siempre resulta, la sola excitación de organizar este tipo de encuentros, vale la pena. Lo malo es que es un gusto bastante caro, por lo regular se paga doble arancel (más extras) y la tarifa adicional que cobran en los hoteles (cuando lo permiten).
Para cerrar el tema les cuento el trío más reciente, que fue mi regalo de cumpleaños en el 2008. Resulta que encontré un anuncio que me resultó muy atractivo, al llamar me ofrecieron una promoción con dos chicas; inmediatamente mi libido se fue al máximo como si hubieran oprimido un botón que la activara, por teléfono me dieron la descripción de las nenas, resultando una combinación imposible de resistir: delgadas, 19 y 18 años, morena y blanca ¿qué más se puede pedir? Después de negociar las condiciones me desplacé al lugar del encuentro.
En esta ocasión ellas ya estaban en una habitación de hotel y ahí las alcancé. Al llegar el ambiente estaba tenso, pues yo me encontraba totalmente fuera de control –no me gusta llegar a lugares que no he contratado yo- y ellas también estaban un poco serias... A pesar de la situación, la excitación fue en aumento solo de verlas, pues las dos son bien bonitas y ¡están para comérselas de buenas!
Poco a poco se fue rompiendo el hielo y después de un rato comenzó la diversión. Para empezar nos metimos los tres a la regadera; es la primera vez que me toca estar con dos nenas en esta situación, es maravilloso sentir las cuatro manitas enjabonándote y acariciándote mientras el agua escurre por todo tu cuerpo; pero al mismo tiempo es un problema, teniendo solo dos manos, es difícil tratar de tocar tantos senos, pompitas y agujeritos, al mismo tiempo que tratas de mantener el equilibrio en el piso resbaloso...
Todavía mojados, los tres nos fuimos a la cama y comenzamos a jugar. Para empezar yo me tiré boca abajo y dejé que ambas me besaran y acariciaran todo lo que quisieran, antes de darme cuenta ya estaba yo boca arriba y las dos habían prendido sus bocas a mi endurecido compañero. ¿Qué les puedo platicar? el placer de sentir dos lengüitas jugando con mis partes más erógenas, es sencillamente indescriptible…
Después comenzamos la parte en la que me toca ser más activo, probé el sabor de las dos conchitas y en ambas pude “mojar mi brochita”. Practicamos todas las posiciones que se nos ocurrieron, no podría mencionar cuales, solo recuerdo que las dos tienen unos cuerpos deliciosos y son muy aplicaditas (la verdad sí me acuerdo, pero ya hice muy largo el relato)
Hace meses que no consigo un par de nenas adecuadas para otro encerrón ... ¿será porque tampoco he dispuesto del dinero necesario? La verdad es que estuve intentando darme mi regalo de fin de año y tuve una mala experiencia, ya les platicaré más adelante.